Regaste la planta enojada. Y se nota.
Dos personas riegan la misma planta. Una lo hace con calma, hablándole bajito, casi sin pensar. Otra lo hace de mal humor, corriendo, pensando en seis cosas más. Misma agua. Misma planta. Pero energías distintas. (Sí, hay estudios de esto. No es solo mística de abuela.) La cosa es así: tu negocio es la planta….
